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July/August 2007
» Contenidos de esta Edición
¬ ¿Existe realmente el mundo espiritual?
¬ Si usted se enfrenta con el lado oscuro del mundo espiritual...
¬ ¿Qué hacemos con nuestro tiempo?
¬ El Día de Expiación: La reconciliación con Dios
¬ El peligroso lado oscuro del mundo espiritual
¬ ¿Qué es la ‘canalización síquica’?
¬ Crecimiento espiritual: De la inmadurez a la inmortalidad
¬ Contacto con el pueblo de Dios: Clave para el éxito espiritual
¬ Dar fruto: Un aspecto vital del crecimiento espiritual
¬ La paz mundial: Una promesa segura
   

 

¿Qué es la ‘canalización síquica’?

La mayoría de la gente ha oído el término canalización. Gradualmente se ha convertido en algo muy popular tanto en la radio como en la televisión, especialmente tras la llegada del movimiento de la “nueva era”. Esta es una versión moderna de misticismo, con raíces de hinduismo, budismo y ocultismo. Algunos personajes famosos han promovido esta nueva adaptación de ciertas prácticas religiosas muy antiguas.

Quienes llevan a cabo la canalización afirman ser receptores de información o mandatos provenientes de una fuente di-vina o desconocida. En realidad, dicen ellos, son como un radiorreceptor que recibe una señal desde un transmisor.

En los programas de televisión y radio el canalizador, o médium, permite que uno o más espíritus entren en su mente, y él se convierte en su “vocero”. A través del médium, el espíritu procede a dar información, consejos o predicciones acerca de prácticamente cualquier tema imaginable, desde la condición actual de un ser querido ya fallecido, consejos financieros y para la salud, y hasta sugerencias para mejorar la vida amorosa de uno.

¿Quién habla realmente por medio del canalizador? Los espíritus aseguran tener diferentes identidades. Algunos afirman ser espíritus de muertos, en ocasiones de personajes famosos como Napoleón, Winston Churchill, la virgen María y aun Jesucristo; otros declaran ser extraterrestres.
Lo cierto es que no hay mucho de nuevo en el movimiento de la “nueva era”. Desde los albores de la historia, los seres humanos han recurrido a los médiums para consultar a los muertos. De hecho, así se hacía en Babilonia, Egipto, India, China, Asia Menor, Grecia (donde se encontraba el famoso oráculo de Delfos) y aun entre los indígenas de América.

Aunque algunos de los así llamados canalizadores no son más que un fraude —y el famoso mago Harry Houdini dedicó 30 años de su vida a desenmascarar a estos estafadores— en otros estudios los investigadores no pudieron detectar nin-gún engaño. El fallecido Lord Dowding, quien comandó la Fuerza Aérea Británica durante la segunda guerra mundial, con-dujo muchos experimentos de laboratorio con personas síquicas, rigurosamente supervisados, y concluyó que algunas de ellas habían demostrado ser verdaderas médiums.

Es por todo esto que la Biblia nos advierte repetidamente que no participemos en ningún tipo de “canalización” que re-quiera abrir la puerta de nuestra mente a estos espíritus. La Escritura claramente dice: “Por tanto, ceñid [afirmen fuertemen-te] los lomos de vuestro entendimiento . . .” (1 Pedro 1:13). En lugar de exponer nuestras mentes a fuentes extrañas, de-bemos mantener las barreras naturales de nuestro intelecto bien protegidas de cualquier influencia espiritual externa.
El apóstol Pedro agrega: “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe . . .” (1 Pedro 5:8-9). ¡Ese sí que es un buen consejo!. BN

 


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