|
| Detrás de los titularesPaquistán: Una potencia nuclear se balancea en la cuerda flojaEl presidente de Paquistán, de tendencia prooccidental, ya ha sobrevivido a tres intentos de asesinato y sufre la creciente presión de los militantes islámicos. Si sucumbe, lo más probable es que Paquistán lo acompañe en su caída. De ser así, los radicales islámicos probablemente se apoderarán del arsenal paquistaní de armas nucleares.Por Melvin RhodesAunque a muchos les cueste ubicar a Paquistán en un mapa, esa nación muy bien podría convertirse en la siguiente amenaza para el mundo occidental. En la década de los 60 se discutía ampliamente la teoría del efecto de dominó. Se temía que si un país caía en el comunismo, otros tendrían la misma suerte, como una larga fila de fichas de dominó. Muchos menospreciaban este concepto, al menos hasta el colapso de Vietnam, seguido muy de cerca por Camboya y Laos. Hoy en día, la mayor amenaza a la paz y la seguridad es el islamismo radical. Han transcurrido casi 30 años desde su primer logro importante, cuando el ayatolá Khomeini encabezó la revolución de Irán y el derrocamiento de su dirigente prooccidental en 1979. Ese mismo año la Unión Soviética envió tropas a la vecina Afganistán con la idea de propagar el comunismo ateo. Los soviéticos permanecieron allí durante 10 sangrientos años, hasta que fueron derrotados por los islámicos radicales bajo el liderazgo de Osama bin Laden, quien en esos momentos recibía armas y apoyo de los Estados Unidos. Después de su fracaso en Afganistán, el imperio soviético colapsó. Afganistán cambia de dueñoNo obstante, la amenaza del islamismo radical ha continuado en ascenso. Afganistán cayó bajo el control de los talibanes, estrictos fundamentalistas musulmanes que impusieron la ley islámica. Desde sus cuarteles en Afganistán, los dirigentes talibanes permitieron que Osama bin Laden y Al Qaeda prepararan los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, lo que inevitablemente condujo al derrocamiento de los talibanes después de la invasión norteamericana ese mismo año. Pero ello no significa en absoluto que se hayan extinguido ni que carezcan del apoyo de muchos afganos. Últimamente, los talibanes han estado regresando a ciertas regiones, lo que ha provocado grandes pérdidas entre las fuerzas de la coalición. Después de la retirada de las tropas británicas apostadas en Irlanda del Norte durante 38 años, uno de los oficiales de alto rango del ejército británico expresó su opinión de que las fuerzas militares de su país estarían en Afganistán ¡al menos por un lapso igual! Y Osama bin Laden aún está libre, a pesar de haber doblado —de 25 a 50 millones de dólares— la recompensa por su captura. En las montañosas regiones tribales de Afganistán y Paquistán, el dinero tiene poco valor. Lo verdaderamente importante es la lealtad tribal y el apego al islamismo, y la gente es muy leal a bin Laden y sus seguidores. Según su perspectiva, éstos son compañeros musulmanes que luchan contra los infieles occidentales en una continua yihad o guerra santa. Cada vez se hace más evidente que Osama bin Laden y sus cómplices ni siquiera se hallan en Afganistán. Podrían igualmente estar al otro lado de la frontera, en alguna de las escarpadas regiones montañosas de Paquistán. Uno de los candidatos presidenciales estadounidenses ha dicho que está dispuesto a invadir a Paquistán si el gobierno de este país no entrega al hombre más buscado del mundo. Pero la verdad es que el gobierno central de Paquistán tiene un control insignificante sobre las zonas tribales de la provincia Frontera del Noroeste. Lo mismo puede decirse de los británicos, que gobernaron la zona por casi 200 años antes de la independencia de Paquistán, ocurrida hace 60 años. Al igual que gran parte de Afganistán, esta escabrosa “tierra de nadie” ha desafiado durante siglos el control extranjero. La inquietante realidadEl presidente de Paquistán Pervez Musharraf ha escrito que “muchos miembros de Al Qaeda se han reinstalado en las montañas, específicamente en las Zonas Tribales Administradas Federalmente (ZTAF) en la provincia Frontera del Noroeste. El margen que lo separa de Afganistán es una extensión de 1360 kilómetros . . . El terreno es inhóspito e inaccesible, escarpado y montañoso, con alturas que fluctúan entre los 2500 y los 4500 metros, propenso a inviernos despiadados y veranos abrasadores, además de una carencia casi completa de caminos. ”Durante el período colonial los británicos estaban limitados a transitar sólo en unas cuantas rutas de esta región, y muchas de ellas rara vez estaban abiertas. ”Bajo nuestra constitución, ZTAF disfruta un estado semiautónomo, y alberga a casi 3,2 millones de habitantes tribales. Ocupa 27 500 kilómetros cuadrados y está gobernado mayormente por antiguas costumbres tribales; sus jefes y ancianos ejercen influencia y autoridad política y militar sobre las tribus . . . ”La frontera entre Paquistán y Afganistán pasa a través de muchas zonas tribales, dividiendo a pueblos que comparten profundos vínculos étnicos y sociales”. A partir de 1893 los británicos “permitieron la interacción social y comercial de las tribus más allá de sus fronteras”, práctica que “continúa hasta hoy”. Estas tribus “son ferozmente independientes”, escribe el presidente de Paquistán. “No fue hasta el año 2000 que al ejército paquistaní se le permitió por primera vez en la historia entrar en todos los territorios tribales para construir caminos y fomentar el desarrollo económico . . . ”Después del 11 de septiembre [del 2001] se aumentó la fuerza del ejército y se creó una red de inteligencia humana en la región. Cuando recibimos los primeros informes sobre la presencia de Al Qaeda allí, no lo tomamos muy en serio, y de todas maneras se desconocía la magnitud de la amenaza. Nos dimos cuenta de la verdad gradualmente, como resultado de las gestiones de inteligencia” (In the Line of Fire (“En la línea de fuego”), 2006, pp. 264-265). Grandes riesgos para la estabilidad de PaquistánAl mismo presidente Musharraf han tratado de matarlo por lo menos en tres ocasiones, la última de ellas en julio del 2007. Su gobierno ha sido frecuentemente amenazado por los islámicos radicales, que se apoderaron de la Mezquita Roja en Islamabad y desafiaron al gobierno paquistaní desatando un sangriento tiroteo en la capital de la nación durante ese mismo mes. Mientras Musharraf ha prometido restaurar la democracia al país tan pronto como sea posible, también existe la posibilidad de que los radicales lo derroquen y establezcan un estado fundamentalista. Muchos de los funcionarios militares, de los servicios de inteligencia y de la población en general de este estado musulmán se identifican mucho más con Osama bin Laden y odian los vínculos que Musharraf tiene con Occidente. Tratando de recibir mayor respaldo y de acabar con la crítica de Occidente hacia su gobierno, Musharraf habló en julio del año pasado con la ex primera ministra paquistaní Benazir Bhutto acerca de la posibilidad de compartir el poder. La amenaza del islamismo radical podría causar la caída permanente de Musharraf y de Bhutto. Esto significaría que los islámicos fundamentalistas ganarían el control sobre el arsenal paquistaní, consistente en varias decenas de armas nucleares y también de los misiles necesarios para llevarlas. “Musharraf es el único guardián confiable de las armas nucleares paquistaníes”, escribe Steve Schippert, cofundador de ThreatsWatch (“Observador de amenazas”) y del Center of Threats Awareness (“Centro para la percepción de amenazas”). ”Más allá de Musharraf sólo existen signos de interrogación e incertidumbre, por decir lo menos, lo cual constituye una grave amenaza para Occidente: una potencia nuclear que cohabita con los poderosos y populares movimientos de Al Qaeda y los talibanes. ”De manera creciente, el interrogante en cuanto al gobierno de Musharraf como dirigente de Paquistán se refiere principalmente al tiempo que logrará sobrevivir, no al hecho de si podrá o no retener un control firme del gobierno paquistaní y de su ejército” (FrontPageMagazine.com, 5 de julio de 2007). El difícil acto de equilibrio de MusharrafContinuando, el Sr. Schippert da los siguientes hechos: “Paquistán tiene armas nucleares. ”Además, es el albergue actual de Al Qaeda y de los talibanes, el epicentro del movimiento mundial de yihad. ”Según algunos informes, los talibanes han comenzado recientemente a atacar a sus enemigos enviando equipos de suicidas con bombas a lugares muy distantes: Alemania, Canadá, los Estados Unidos e Inglaterra, entre otros. ”Se cree que la capacidad de Al Qaeda . . . ha aumentado considerablemente desde que se retiró a sus santuarios en Paquistán entre 2001 y 2002. ”La alianza entre los talibanes y Al Qaeda cuenta con una fuerza armada de combatientes que en Paquistán supera los 200.000 hombres. ”La alianza ha ido ganando ininterrumpidamente los territorios cedidos por Pervez Musharraf, por cuanto él ha sido incapaz de derrotar o de siquiera contener la creciente ola de islámicos que se acercan gradualmente a Islamabad. ”Salim Mansur, jefe del Centro de Polí-ticas de Seguridad, afirma enfáticamente: “Musharraf ‘ha gobernado el país por más de siete años y muchos (no sólo entre la alianza de los talibanes y Al Qaeda sino también dentro de la población general) creen que ha permanecido más tiempo de lo conveniente’” (ibídem). El periódico The Wall Street Journal agrega que “la política antiterrorista de Musharraf ha sido . . . contradictoria. Por un lado él sigue oponiéndose a Al Qaeda, y por otro los paquistaníes informan que las escuelas continúan siendo un refugio para el adoctrinamiento islámico, sin que se haga nada para reformarlas. Aún más preocupante, el año pasado su gobierno llegó a un acuerdo con los jefes tribales en la provincia de Waziristán para detener la búsqueda de militantes islámicos. ”Aun cuando ello podría haber sido perdonable si tomamos en cuenta las grandes pérdidas sufridas por el ejército de Paquistán en sus esfuerzos por asegurar sus fronteras con Afganistán, ahora es muy evidente que la tregua permitió la creación de un nuevo santuario para los talibanes y Al Qaeda. La credibilidad del Sr. Musharraf no se ve favorecida en absoluto cuando niega las pruebas claras de que ciertas ciudades se han convertido en bazares terroristas . . .” (“The Pakistan Dilemma” [“El dilema de Paquistán”], 28 de julio de 2007). ¿Qué sucederá si EE.UU. sufre una derrota?No cabe duda de que la situación en Paquistán debe constituir una seria preocupación para los Estados Unidos y sus aliados. Sin embargo, lo opuesto también es una realidad. Lo que está ocurriendo en Estados Unidos significa que los aliados como Paquistán deben estar preparados para otras posibilidades. ¿Qué pasará si Estados Unidos termina siendo derrotado en Iraq? ¿O si un futuro gobierno estadounidense decide retirarse de Iraq? A medida que se aproximan las próximas elecciones norteamericanas (noviembre del 2008), más y más personas se formulan estos interrogantes en todo el mundo. Clifford May es presidente de la Fundación para la Defensa de las Democracias, instituto dedicado a crear planes de acción enfocados en el terrorismo. En su columna titulada “Imaginemos una derrota en Iraq” escribió lo siguiente: “Los opositores de la misión estadounidense en Iraq dicen que quieren ‘cambiar de rumbo’. La mayoría de ellos rehúsan especificar cuál sería ese nuevo rumbo. Otros dicen que quieren que las tropas norteamericanas sean ‘reasignadas’ a otros países amistosos de la región. ”Pero en las relaciones internacionales nada enfría más una relación amistosa que una derrota. Para cualquier gobierno, el confiar en los Estados Unidos para su seguridad después de que éste abandone Iraq sería muy arriesgado. De hecho, pronto se haría evidente que la presencia continua de las fuerzas norteamericanas son una invitación a la subversión, al terrorismo y al asesinato de quienes están en el poder” (7 de julio del 2007). La Biblia advierte a los cristianos que deben mantenerse alerta frente a lo que está sucediendo en el mundo (Mateo 24:42). En este pasaje Jesucristo estaba respondiendo a una pregunta que le hicieron sus discípulos acerca de los acontecimientos que precederían a su retorno (v. 3). El libro de Daniel predice que “al cabo del tiempo” habrá un monumental choque de civilizaciones entre los reyes bíblicos del norte y del sur (Daniel 11:40), que al parecer son los dirigentes de los mundos islámico y occidental. Lo que cada vez es más claro y evidente es que hay un cambio en el equilibrio del poder en el Cercano Oriente y en el sur de Asia. Más y más se percibe a Estados Unidos como una potencia en declive en la región. La gran pregunta es, entonces, ¿quién llenará el vacío y cuáles serán las consecuencias? BN
|
|||||||||||||||||||||||||
| © 1995-2008 Iglesia de Dios Unida, una Asociación Internacional | Política del Sitio La reproducción total o parcial sin premiso esta prohibido. Toda correspondencia y preguntas deben ser enviadas a revista@lasbuenasnoticias.org. Envíe preguntas sobre el como opera este Sitio Web a webmaster@lasbuenasnoticias.org. | |